Construyendo nuevas nociones curriculares.

Nociones curriculares en los equipos del proyecto. Un acercamiento hacia lo interdisciplinar.

Durante la ejecución del proyecto surgieron diversos retos, entre ellos la necesidad de dejar capacidad instalada tanto en los equipos territoriales como en los equipos nacionales. Para atender este desafío, se diseñó una parrilla de formación interna que articuló procesos formativos liderados por la coordinación general y por los equipos de sistematización. Esta estrategia priorizó el desarrollo de contenidos orientados a fortalecer competencias a partir de los aprendizajes previos de los coordinadores territoriales, sistematizadores y, especialmente, de los formadores.

Este proceso se diseñó con el mismo nivel de exhaustividad que el proceso de formación dirigido a los educadores artísticos, pues era necesario garantizar experiencias de aprendizaje que propiciaran un conflicto productivo respecto a los significados de sus propias prácticas, tradicionalmente marcadas por jerarquías curriculares. Esto implica reconocer que muchos de nosotros fuimos formados bajo nociones curriculares sustentadas en modelos jerárquicos, asociados al llamado realismo social de tradición inglesa, y en visiones disciplinares centradas en estándares de producción musical, visual y en otros componentes propios de cada área artística.

Esta idea resulta especialmente poderosa en el campo de la educación artística, y así se evidenció en las discusiones con los equipos territoriales. La visión tradicional concibe la educación como transmisión de conocimiento especializado y entiende el currículo como un proceso de recontextualización disciplinar; en este marco, la pedagogía opera únicamente como un medio para garantizar el acceso al conocimiento. Por ello, al inicio del proyecto, muchas de las conversaciones con los formadores se centraron en defender la exclusividad de las prácticas disciplinares: “para enseñar artes visuales, se debe enseñar así” o “la música solo se enseña de esta forma”.

En contraste con estos postulados, las nociones alemanas y nórdicas de la Didaktik conciben la pedagogía como una disciplina autónoma, con una perspectiva interdisciplinar y orientada a la Bildung o formación humana. Desde esta mirada, la enseñanza se entiende como un encuentro fructífero entre estudiantes y contenido, más que como la reproducción de estándares disciplinares. Y cómo se evidenció en los datos recolectados, muchos educadores artísticos involucrados en el proceso oscilaban entre visiones tradicionales y visiones enfocadas a la formación humana.

La noción que se privilegió tanto en la formación de los equipos como en la de los educadores artísticos fue la teoría curricular estadounidense, pues se buscó diseñar espacios de aprendizaje que respondieran a las necesidades sociales y educativas de cada educador involucrado en el proyecto. Esto no implica que haya sido la única perspectiva desarrollada: cada formador pudo ejercer su propia agencia. Sin embargo, en los procesos de capacitación se trabajó sobre objetivos sociales y personales, reconociendo agendas individuales y construyendo una agenda común.

En coherencia con ello, los formadores no acompañaron a los educadores artísticos de su misma disciplina. Para muchos, fue un desafío acompañar a un docente de danza siendo músicos, o a un docente de teatro siendo artistas visuales. Esta decisión fue deliberada: en el proceso de capacitación, formular preguntas orientadas a comprender cómo aprenden artes los estudiantes resultó más relevante que centrarse exclusivamente en cómo los educadores podían enseñar mejor. Esta inversión de la mirada permitió desplazar el foco desde la técnica disciplinar hacia la experiencia de aprendizaje, favoreciendo una comprensión más amplia, crítica y situada de la educación artística.

En conclusión, el primer reto del proyecto de formación fue empezar a conflictuar a los equipos sobre su propia visión de la educación, tanto la que han vivido, como la que en este momento desarrollan con otros, romper con ideas transmisivas como lo plantea el realismo social y la tradición de la jerarquía curricular, como ampliar la visión planteada por la Didaktik alemana sobre la interacción de el estudiante con los contenidos, para ampliar su propio repertorio pedagógico, y problematizar sus concepciones de enseñanza y aprendizaje, respecto a las necesidades sociales y educativas, como lo plantean las visiones estadounidenses del currículo, ya que, debemos brindar respuestas contextuales y cercanas a las prácticas de los educadores artísticos del país.

En este cuadro se mencionan las sesiones de aproximadamente 2h ½ de duración, en las cuales los equipos territoriales tuvieron sus proceso de capacitación:

N. º de sesiones del 2023 al 2025
Título de la sesión
N. º de sesiones del 2023 al 2025
Presentación general del proyecto 44
Aprendizaje Basado en Problemas 66
ARTografía 11
Metodologías de investigación y recolección de datos 33
Observación semiestructurada 33
Observación estructurada 44
Teoría Currícular 55
Entrevista Semiestructurada 33
SINEFAC 22
Sistematización 22
Visualización y gestión de datos 22
Adminsitrativos y Otros 44

El equipo

Este apartado es un reconocimiento a todos los equipos del Ministerio de las Culturas que a lo largo de estos tres años participaron en el proyecto de formación en educación artística y cultural. Formadores, sistematizadores, coordinadores territoriales, y al equipo de educación artística que idearon, gestionaron, produjeron y comunicaron este proyecto y sus resultados.

Se le debe un reconocimiento especial al coordinador de educación artística en funciones para el desarrollo del proyecto Carlos Dueñas, quien confió en este proyecto viabilizó acciones alrededor de la conformación de los subsistemas SINEFAC, y conectó a sus delegados para que nos abrieran la puerta para trabajar conjuntamente. También se le debe un reconocimiento al equipo, Beatriz Carvajal, Olga Olaya, Johanna Gonzalez, Gina Forero, Carlos Parra, Carolina Pinzón, Juliana Escobar y Carlos Camacho, los cuales estuvieron involucrados en este proceso.

También, se le hace un reconocimiento a los 3 aliados que pasaron por este proceso, a la Corporación Ateneo Porfirio Barba Jacob en el año 2025, a la organización Teatro R 101 en el año 2024 y a la Fundación Incluyamos en el año 2023.

NombreRolAños
Lisseth Balcazar ZuletaFormador2024, 2025
Ana Arcila2024, 2025
David Augusto León Vargas2024, 2025
Cristian Camilo Jiménez Rodríguez2025
Angélica María Ramírez Mendoza2025
Silvana Pineda Afanador2023, 2024, 2025
Juan Fernando Amelines Rico2024, 2025
Trinidad Pacheco Bayona2024, 2025
Omar Jesús Ramos Cáceres2023, 2024, 2025
Víctor Leonardo Contreras2025
Jorge Alexander Rodriguez Idarraga2024, 2025
José Alexander Gaitán Torres2024, 2025
Ángela Carabalí Torres2025
Luis Alejandro Martinez2024, 2025
Nelly Janneth Vargas Moncada2024, 2025
Angela Bernal2025
Tania Hernández2025
César Valderrama Martínez2024, 2025
Joghis Arias2024, 2025
Nemecio Berrio2025
Tania Ayala2025
Estefanía Rodriguez Sabogal2025
Isabela Celis2025
Paola Muñoz2024
María del Pilar Maldonado2024
Cesar Barrero2023, 2024
Diego Fernando Mantilla 
Alejandra Millán2024
Camilo Torres2023, 2024
Elizabeth Ramírez2023, 2024
Julián JiménezSistematizador2025
Milena Benítez2022
Adolfo Ochoa2023, 2024
Jorge Carrasquel2024
Camilo Serrano2024
Andrés Mauricio HerediaCoordinación de programación2025
Gerardo ReyCoordinador de eje medular2025
Laura FonsecaCoordinación territorial  2025
Álvaro Tavera2024, 2025
Mercy Esperanza Urrea2023
Giovanny Covelli Meek2023
Diana Ospina2023, 2024
Dayvi Jeanpaul Ramírez2024, 2025
Nicolas Manuel Navas2024, 2025
Raúl ArévaloCoordinación sistematización2024, 2025
Carlos CamachoCoordinación general2023, 2024, 2025

Fotografías de los equipos territoriales.

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